jueves, 5 de octubre de 2017

LA SILVICULTURA



La silvicultura (del latín silva = selva, bosque, y cultura = cultivo) está referida al cuidado y manejo de los bosques, cerros o montes y a las técnicas que se aplican a las masas forestales para obtener de ellas una producción continua y sostenible de bienes y servicios demandados por el mercado o por quienes hacen uso primario (combustible, alimentación, medicina, ritos culturales, etc.)

Estas técnicas tienen como objetivo garantizar dos principios básicos:

a)      La persistencia en el tiempo y mejora de la calidad de la masa vegetal y su uso múltiple. Para este fin el silvicultor emplea diferentes tratamientos silvícolas en función de lo que quiera obtener, sea madera, leña, frutos, etc.

b) Mantener y desarrollar la conservación del medio ambiente y de la naturaleza, la protección de cuencas hidrográficas, el mantenimiento de pastos para el ganado y el disfrute público de los bosques.

La silvicultura origina una producción diversa y bastante diferenciada de la agricultura, la misma que se puede dividir

1.      Producción directa: (maderable y no maderable): productos inmediatos o materias primas como la  madera, leñas, hongos, resinas, caza, entre otras, etc.)

2.      Producción indirecta: productos mediatos o externalidades positivas como la fijación de carbono,[i] regulación del ciclo hidrológico, biodiversidad, etc.

Forman parte de su campo el arte de crear o conservar un bosque, y la teoría y la práctica de regular el establecimiento de una masa arbórea, su composición y desarrollo; para ello se apoya en la geobotánica, ecología, edafología,[ii] climatología y dendrología[iii] entre otras.

Dentro de su ámbito nos encontramos con la pascicultura, que es la ciencia que estudia las técnicas necesarias para obtener una producción sostenible de los pastos; y, la silvopascicultura o silvopastoralismo, relacionada con la primera, por ser la gestión sostenible de las pasturas y los otros vegetales que son aprovechadas por el ganado, de modo que unos son instrumento para la conservación de los otros y viceversa, consiguiéndose un equilibrio vital para ambas formaciones, en las que un exceso de ganado implicaría la imposibilidad de regeneración de las pasturas, mientras que un exceso de los pastos supondría la pérdida paulatina de calidad del mismo, llegando a convertirse en inservibles para el ganado doméstico.



A la actualidad existe una preocupación a nivel mundial por la ordenación sostenible de los recursos forestales  y por eso existen numerosas iniciativas para fomentar la elaboración de planes de ordenación forestal destinados a aumentar al máximo la aportación de los bosques al logro de los objetivos socio-económicos y de desarrollo, que además garantice la obtención de beneficios económicos y financieros suficientes a los propietarios y usuarios de las tierras forestales, sin que ello comprometa la situación actual y futura de los bosques. Por esto se considera a la silvicultura como la clave para una ordenación forestal sostenible.

De esta preocupación acerca del manejo y el ordenamiento forestal ha surgido dentro del sector forestal un nuevo enfoque sobre esta actividad:

“La silvicultura, como parte de la actividad forestal que se ocupa de la creación, desarrollo, reproducción, cuidado y recolección de la vegetación forestal, tiene la difícil pero fundamental tarea de facilitar las opciones biológicas y técnicas destinadas a alcanzar los objetivos propios de la ordenación forestal. Sin una silvicultura adecuada, resulta imposible lograr una ordenación forestal sostenible. Parecería lógico que la silvicultura gozara de una atención privilegiada, tanto dentro del sector forestal propiamente dicho como fuera de él. Sin embargo, en algunos casos su importancia parece darse por sentada, mientras que en otros es prácticamente abandonada.”

La silvicultura tiene su origen en Europa central, cuando los señores feudales  comenzaron a aprovechar sus bosques como fuente natural de recursos para la construcción, para la actividad cinegética (cacería). Pero como disciplina científica surgió a finales del siglo XVII, cuando en Alemania se fundó la primera escuela de ingeniería forestal como resultado de la necesidad de mantener los barcos de sus Armadas.

En el Perú teniendo en cuenta que la explotación sostenible de los recursos forestales renovables que incluyan prácticas de silvicultura, que no disminuyan el capital biológico, pueden elevar el nivel de vida de la población rural y romper el ciclo de pobreza y de degradación ambiental y que además proporcionar empleos complementarios a la agricultura y generar puestos de trabajo, en estos lugares donde las oportunidades de empleo son escasas.

Las primeras experiencias de aplicar esta ciencia a los bosques amazónicos datan de 1969, cuando se instala en Jenaro Herrera el Proyecto de Asentamiento Rural Integral financiado por la Cooperación Técnica Suiza (COTESU). Más adelante en 1983, el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) mediante convenio con COTESU, asumió las investigaciones forestales en Jenaro Herrera, partiendo de una evaluación de las plantaciones existentes y formulando un plan de intervención silvícola.

Bosque amazónico - Tambopata

Para conocer la importancia de la silvicultura en nuestro país, no debemos olvidarnos que el Perú existen 73 millones de hectáreas de bosques naturales que:
  1. Protegen nuestros suelos del impacto directo de la lluvia, evitando y derrumbamientos.
  2. Regulan el clima y aseguran el agua que necesitamos.
  3. Regulan el ciclo del agua, el clima y contribuyen positivamente al balance de los gases atmosféricos.
  4. Son bancos mundiales de diversidad biológica y genética.
  5. Nos dan de comer y curan nuestras enfermedades, y que además atrapan el carbono que producimos los hombres contaminamos la atmósfera.
  6. Su madera, sus frutos y sus usos medicinales nos dan dinero, y su beneficio que aumenta si tenemos en cuenta su creciente papel en el turismo y otras actividades económicas del país.
Bosque andino del Santuario Nacional de Ampay

Según el Ministerio de Ambiente, en el Perú, los bosques en el Perú pueden clasificarse:

-          Bosques de Selva Baja en nuestra Amazonía Suroriental, que se ubican en la llanura aluvial amazónica, por debajo de los 800 msnm, y sus árboles pueden superar los 40 metros de altura. En ellos encontramos árboles como el copal, el machimango, la cumala y la palmera; plantas como la orquídea, la bromelia, la liana y el helecho; y animales como el otorongo, el ronsoco, el mono choro y la boa.

-          Bosques de Selva Baja en las cercanías del río Napo, que se ubican en el norte del río Amazonas, por debajo de los 400 msnm. En ellos predominan árboles como la palmera y el helecho, y animales como el tigrillo, el mono araña, el majáz, la serpiente shushupe y el tucán. Constituyen uno de los espacios más diversos en número de especies del mundo.

-          Bosques de Selva Baja en la Naciente del río Amazonas, que se ubican en las áreas inundables de la llanura aluvial amazónica. En ellos encontramos grandes extensiones de aguajales y zonas pantanosas con gran presencia de cochas, y especies animales como la boa, la rana arbórea, la anguila eléctrica, la garza y el guacamayo.

-          Bosques de Selva Baja que acompañan al río Amazonas en su trayecto hacia Brasil, que se ubican en el territorio comprendido entre la confluencia de los ríos Napo y Amazonas y la frontera con Colombia. En ellos encontramos árboles de madera valiosa como el tornillo y el shihuahuaco; plantas alimenticias nativas como el aguaje y el pijuayo; y una gran variedad de especies de plantas de uso medicinal tradicional con un gran potencial económico.

-          Bosques de Selva Alta en su emplazamiento más bajo, que se ubican en las colinas bajas de la llanura aluvial amazónica, por debajo de los 1000 msnm. En ellos encontramos árboles como la caoba y el cedro, de madera muy apreciada en el mercado internacional, y una amplia diversidad de plantas medicinales como la uña de gato y la sangre de grado.

-          Bosques de las Yungas Peruanas, que se ubican en los flancos andinos orientales, entre los 1500 y los 3000 msnm. En ellos encontramos árboles como el ulcumano, el aliso y el nogal; y animales como el oso de anteojos, el puma, el choro de cola amarilla y el vistoso gallito de las rocas.

-          Bosques de Montaña que miran al Pacífico, que se ubican en el extremo norte de la Cordillera Occidental de los Andes, en relieves montañosos sitos entre los 1800 y los 3800 msnm. En ellos destaca la presencia de coníferas nativas de fina madera como el romerillo y nuestro árbol nacional, la quina o cascarilla, de corteza medicinal.

-          Bosques Secos del río Marañón, sus 372 915 hectáreas se extienden a lo largo de la cuenca del principal afluente del Amazonas, entre los 600 y los 1200 msnm. En ellos encontramos especies de ceiba y cactáceas arbóreas con llamativas flores; y animales como el zorro andino, el puma, el perico, el zorzal del Marañón, el gorrión inca y el colibrí.

-          Bosques Altoandinos, que se ubican por encima de los 3500 msnm y en ellos se observan bosques de quinual, que sobreviven en las laderas protegidas del viento helado y pueden llegar a crecer hasta a los 5000 msnm.

-          Bosques Interandinos, que se ubican a una altitud que oscila entre los 2000 y los 4000 msnm. En ellos encontramos árboles como el quishuar, el pisonay, la tara, el molle y el chachacomo.

-          Bosques Secos de la Costa Norte, que se ubican en relieves planos de la costa o en pendientes suaves de los Andes occidentales. En ellos predominan árboles como el algarrobo, el huarango, el palo santo, el hualtaco y la jacarandá; y animales como el zorro andino, el gato de las pampas, el gavilán, el carpinterito, el canastero y el cortarrama.




[i] La fijación de carbono es la conversión de carbono inorgánico (en forma de dióxido de carbono) en compuestos orgánicos realizada por los organismos vivos. El ejemplo más importante de fijación de carbono tiene lugar en la fotosíntesis durante la fase oscura. Los organismos que crecen fijando carbono se denominan autótrofos.
[ii] La edafología (del griego edafos, "suelos" y logía, "estudio", "tratado") es una rama de la ciencia que estudia la composición y naturaleza del suelo en su relación con las plantas y el entorno que le rodea. Dentro de la edafología aparecen varias ramas teóricas y aplicadas que se relacionan en especial con la física, la química y la biología.
[iii] La dendrología es la rama de la botánica que se ocupa del estudio de las plantas leñosas, principalmente árboles y arbustos. Se centra sobre todo en las especies de importancia económica, examinándolas desde el punto de vista sistemático y fitogeográfico, pero también en los aspectos anatómicos y fisiológicos, en relación con el crecimiento del tronco, la producción de madera, y aspectos ecológicos de su crecimiento.

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